martes, 18 de noviembre de 2008




GARCÍA, EL PIBE DEL BORRO
"Quiero demostrar adentro de la cancha
que no es tan así como dice la Policía"


Hace apenas cinco semanas tenía ganas de largar todo. No estaba haciendo nada malo, pero se lo llevaron preso y era la cuarta vez que entraba a una seccional. "Yo salí con mi perro al patio y de repente llegaron un montón de policías y me llevaron a la mierda. Me decían: 'Quedate tranquilo García', pero yo pensaba que no me podía estar pasando de nuevo".


Por suerte para él, a las pocas horas todo se aclaró y lo liberaron.

García, el pibe del Borro, goza hoy de un momento dulce, y sueña con ser campeón e irse al exterior. Atrás quedaron las noches en cana y los garrones, aunque sabe que la mala fama lo perseguirá. Pero no le importa.

"Yo estoy muy contento porque el triunfo ante Nacional fue con un gol de Jorge García -confiesa Héctor del Campo-, que se lo merece porque está cambiando su estilo de vida, que es muy difícil teniendo en cuenta que viene de un barrio muy pobre, muy humilde, de una vida muy ajetreada y muy jorobada que ha tenido. Pero ha cambiado su vida".

Enterado de estas palabras, Jorge García respondió: "Yo le estoy muy agradecido al club, también a mis compañeros, por el apoyo que siempre me dieron. Y le agradezco a Héctor por las palabras que dijo".

"SIEMPRE VAN A HABLAR"

- Te enderezaste y te estás portando bien, pero hace poco te comiste un garrón. ¿Es por eso de "hazte fama..."?

- Sí, sí. Eso es cierto. Es así como decís vos eso de "hazte fama...", ¿no? Pero yo estoy tranquilo, estoy bien y muy agradecido con los dirigentes y con los compañeros. Y con la gente también. Me he comido algunos garrones también, pero todo depende de mí, aunque yo sé que siempre van a hablar mal de mí por esos incidentes que tuve. Pero les quiero demostrar adentro de la cancha que no es tan así como dice la Policía.

- Si te estás portando bien y encima volviste a tu buen nivel futbolístico, sólo falta que llegue el pase al exterior ¿no?

- Sí, siempre pienso en eso. Pero yo quiero salir campeón con Danubio. Primero eso, y si después viene lo del pase, bienvenido sea. Si sale va a ser bien para mí y mi familia.

-¿Te bajoneó que no se concretara lo del Chelsea?

- No, bajonearme no porque si fui, por algo fui.

-Pero me imagino que eso te generó grandes expectativas; además, eras muy joven.

-Sí, era muy joven. Tenía 17 años en ese momento. Pero ya está. Ahora pienso en Danubio y no en eso.

-¿Pero la cabeza te labura?

-Claro, pero hay que saber manejarlo, saber llevarlo, porque tal vez después se me abran otras puertas.

"MIS AMIGOS"

García y su gol pusieron a Danubio en la cima del Apertura, y Jorge le dedica esa conquista "al grupo primero que a nadie, a la familia que está siempre apoyando y también se lo quiero dedicar al médico de Danubio, Voituret, que es un amigazo y me ayudó pila".

-¿Y a la banda del Borro? Nombralos porque te van a echar en cara que no les dedicaste el gol.

-Pahh... son muchos. Si te nombro a alguno me puedo olvidar de otros. Pero te puedo nombrar a Martín, que siempre está conmigo, y a su señora, Andrea. Te nombro a ellos, pero se lo dedico a todos mis amigos.

Jorge García, el pibe del Borro, el renegado regenerado. De los calabozos al área de Nacional para meter un cabezazo y poner a Danubio en la punta del torneo. Allí, en la cancha es donde contesta: "No es tan así como dice la Policía".

Ahora, que no lo lleven preso por decir esto, che.

La cana y Jorge: las que se mandó y los garrones

Jorge García cayó en cana cuatro veces, en unas por propia culpa, pero en otras por comerse un garrón.

POR ESTACIONAR MAL

La primera vez que cayó preso fue por un incidente con un policía que le impidió estacionarse en un lugar prohibido en Jardines del Hipódromo. García se enojó porque le impedían ubicar su coche en ese lugar y la discusión generó que los policías decidieran llevarlo preso.

GRESCA EN MARIACHI

La segunda fue cuando protagonizó una gresca y agredió a un policía en el boliche Mariachi y, según dicen (vaya uno a saber si es cierto), mientras lo llevaban a la 2ª amenazaba a los policías diciéndoles: "Yo soy el hijo de Paco Casal" (su representante siempre fue Pablo Bentancur). Esa vez evitó la cárcel pues solucionó con el oficial indemnizándolo con U$S 10.000 para que éste retirara la denuncia.

A CONTRAMANO

En la madrugada del 20 de diciembre de 2007 fue la tercera. Se metió a contramano por la calle Quijano y fue interceptado por la Policía. Se negó a someterse al examen de alcoholemia y marchó a la 2ª mientras vociferaba: "Yo juego en Danubio y salgo enseguida" (esa versión es de los policías). Entonces, los hermanos Del Campo le metieron el ultimátum: "Si se manda una más, se le acaba la carrera".

EL GARRÓN

García se estaba portando 10 puntos, hasta que el pasado 10 de octubre se comió un garrón. Fue detenido y conducido a la 12ª cuando se encontraba junto a unos conocidos preparando un asado. "Yo salí con mi perro al patio y estaba esta gente... De repente llegaron un montón de policías y me llevaron a la mierda. Me decían: 'Quedate tranquilo García', pero yo pensaba que no me podía estar pasando de nuevo". Algunos medios informaron que García estaba alcoholizado, que protagonizó disturbios y que portaba un arma, versiones insólitas que inmediatamente se descubrió eran falsas, ya que quedó libre a las pocas horas al igual que el resto de los muchachos. "Me dan ganas de no jugar más", decía amargado y reflexionaba: "Una vez que estaba haciendo las cosas bien y hago todo para salir adelante... esto me mata".

"Nunca me drogué ni toqué un arma"

"Soy de un barrio humilde, pero nunca me drogué ni toqué un arma", dice el pibe del Borro y sobre su barrio aclara que "acá hay gente buena y gente mala, como en todos lados, pero mis amigos no vienen; los elijo yo".

con los del campo

Cuando en diciembre del año pasado cayó preso por tercera vez, los hermanos Del Campo (Arturo y Héctor) le dieron una última oportunidad y a la vez lo ayudaron a enderezarse. "Es un muchacho que cuando está fresco es muy buena gente, pero parece que tiene un problema con la bebida", comentaba Héctor del Campo tras aquel episodio; y Arturo decía que "tratamos de sacarlo de un ambiente complicado y charlamos muchas veces con él, pero ya no sabemos qué hacer".

Le dieron una chance más, pero el jugador debía prometer salir del entorno que lo perjudica y someterse a un tratamiento médico.

charla con lasarte

A comienzos de temporada el técnico Lasarte tuvo una charla con el jugador y le dijo que se planteara objetivos a corto plazo, que de esa forma son más fáciles de cumplir.

"Yo cambié. Te das cuenta cuando cometés errores que no podés cometer" confiesa Jorge, y cuenta que el tratamiento psicológico "me sirvió muchísimo, incluso cuando me lesioné.

Él me aconseja; para mí es 10 puntos".